Aquí, todas las reseñas de Matilde debe morir: las muy buenas, las favorables, las no tanto también. Además de las reseñas de diferentes páginas, encontrarás links directos a los comentarios de Gooodreads.

Matilde debe Morir Reseña N° 1:

Desde la web www.terror.com.ar:

Abordar un libro de Cristian Acevedo, para quien ya tuvo la oportunidad de disfrutarlo como escritor, implica NO tener la necesidad de generar un clima particular para hacerlo: cómodo o incomodo, frío, caluroso, con ruido o en la paz absoluta. No hay importancia de ello.

Él tiene el poder de llevarnos a su mundo y captar toda nuestra atención, y puedo asegurar que te olvidas si tenías que bajarte en la próxima parada de colectivo, si se te pasa el agua del mate, si alguien te llamó por casualidad. Y eso, no es nada fácil de encontrar.

Matilde debe Morir empieza como Cristian suele hacerlo: nos ubica en tiempo y espacio, en un bar en la esquina de Charcas y Armenia, describiendo el escenario y los personajes de manera que nos acomodemos ahí, mirando y asentando cada detalle, como si lo vieras a medida que avanzás en la lectura.

Nos anticipa de la existencia de cuatro personajes: Valentín (el mozo), el bigotudo que se ubica en la mesa 2, Matilde que elegirá la mesa más pegada a la ventana y el cuarto personaje, que seremos nosotros. El hecho de hacernos parte de este relato, tiene un detalle no menor, y es que Cristian desarrolla la novela en segunda persona.

Una vez que el autor nos da un lugar en este bar, empezará a hacer y deshacer a su gusto. Por momentos no seremos más que espectadores, sólo por momentos. Este libro nos regala la respuesta que muchas veces nos hemos hecho: ¿cómo será vivir dentro de un libro?

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Matilde debe Morir Reseña N° 2:

Desde la web www.mereceunaresenia.com.ar:

No hace falta llegar a mitad del libro para comprender el juego al que nos expondremos al leer la novela. Desde el inicio, en el apartado “Advertencia” se devela el juego que empieza a proponerse, juego que el mismísimo autor nos hace. Pues en este apartado nos invita lisa y llanamente a dejar de leer o seguir adelante:

“(…) Más atrás, a un lado de la barra, siguiendo por el pasillo que da a los baños, habrá otro personaje. Ahí es donde usted se ubicará. Caminará hasta esa mesa y se ubicará en ese personaje. No a un costado, no frente a él. Sino en él. Usted será ese que ahora se mantiene estático, aquel que sostiene un pequeño libro y que ni parpadea”

De esta forma, entonces: no hay escapatoria posible: nosotros, lectores, nos convertimos y, efectivamente, somos ese personaje y, en tanto sigamos leyendo, nos convertiremos en parte de la historia. Tal vez esto dicho así, suene a poco o a lo mismo de siempre, pero créame: es así, nos volveremos parte fundamental de esta historia.

O quizás, para ponerlo en otras palabras, esta “Advertencia” no es, únicamente, una utilización literaria conveniente para definir los encuadres teóricos del texto, o la trama argumental de una novela. Entonces, si el lector avanza y continúa en su lectura, notará que toma posesión de uno de los personajes del lugar que se describe y —a partir de ese momento y para siempre— será ese personaje, un personaje que, por cierto, está activo en la trama.

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Matilde debe Morir Reseña N° 3:

Desde la web www.revistakundra.com:

Unos meses antes de que Matilde debe morir viera la luz, Acevedo resumió el espíritu de su obra en un solo párrafo: “Hace unos meses terminé de escribir una novelita. Rarísima. O, mejor dicho, poco convencional: un personaje que es el lector, un narrador bastante perverso, un autor del que apenas se sabe su seudónimo, una escritora que va a morir, un lector que deberá evitarlo. O no. Y disfruté mucho.

Como un nene me ponía cada vez que me sentaba a escribir”. Estas palabras bastaron para que muchos tengamos ganas de leerla. Había que esperar. Pero el tiempo pasó, y ahora nos toca decir.

Como en Seis personajes en busca de autor, hay en Matilde debe morir mucho de dramaturgia: la forma en que se presentan los personajes, sus entradas y salidas de un bar como de un escenario, los diálogos. Y así se construye, en un borde filoso, en el límite entre la ficción y la realidad, un límite que aparece desdibujado o corrido o incierto.

Sus componentes, los de la ficción y la realidad, necesariamente se mezclan, y si esto no sucede la historia no acontece. O acontece, pero no del modo esperado.

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Matilde debe Morir Crítica N° 4:

Desde la web www.laprensa.com.ar

Matilde debe Morir es una novela difícil de encasillar. Como en una apuesta teatral los personajes entran y salen de un bar en Charcas y Armenia, corazón del barrio de Palermo, y entre diálogo y diálogo van armando una trama en donde se sabe habrá un crimen.

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Matilde debe Morir Crítica 5:

Crítica de Coni Valente:

Esta novela es un laberinto literario. Y tiene una particularidad excepcionalmente interesante: cada lector es ÉL. Cada oración es una decisión por tomar. E indefectiblemente se vienen a mi mente esos libros que me fascinaban cuando era adolescente: Elige tu propia aventura.

Ser lector de una ficción en la que podes optar el camino, en la que haces que los personajes cobren más sentido que en una novela tradicional hace que la ficción se “auto diga” sin “decirse explícitamente”. Meta ficción, meta literatura. Eso es lo que Cristian hace con Matilde debe morir.

Continuar leyendo los comentarios que Valente hace de Matilde.

Este ha sido el top 5 de las reseñas de Matilde debe morir.

Pero no son las únicas. Por aquí te dejo otras más, también interesantes.

Mejor Reseña del 2020:

“Creo que el gran acierto de Acevedo, es la voz. Esa segunda persona que anticipa lo que va a suceder, que pone en palabras el designio del personaje, pero no como una predicción, sino como una orden: lo que sigue va a suceder porque es inevitable. Y esa condición de certeza nos sitúa en un juego de tensión narrativa y pulsión humana, entre el mandamiento y el instinto. No olvidemos que el mejor narrador de un relato es aquél que se ubica en la distancia ideal para apreciar los hechos en su singularidad. Y esta novela, es lo que es, justo por ese extraño y perturbador punto de vista.”

Leer la reseña de Laura Bertolé para trenINSOMNE aquí.

Otras reseñas de Matilde debe morir:

https://elespejosecreto-lit.blogspot.com/2017/03/matilde-debe-morir.html

https://www.gorelia.com/matilde-debe-morir-de-cristian-acevedo/

Matilde debe morir en Goodreads:

Otra opinión de la novela

En este caso, una reseña negativa.

De parte del afiladísimo lector akahige-nide, escrita para bookcrossing.com

De verdad es de fácil lectura y además se avanza rápido por el tamaño tipográfico y los amplios espacios en blanco entre un capítulo y el siguiente.
Esta novela corta es un juego para Acevedo y lo es y debe tomarse como un divertimento para el lector.

Está bien el planteo inicial, tiene la sabiduría de enganchar. El estilo literario en cambio a mí no me impactó, es simple, chato y el propio autor se mofa de pretensiones exquisitas. Me hubiese gustado un desenlace más creativo, más original.

Se desinfla mal la resolución. Como para elevarlo, dedica una o dos páginas para enumerar escritores destacados de la historia y actuales. Incluye allí varias/os muy actuales argentinas/os. De haberlo leido apenas recibido allá por 2017, algunas de ellas aún no las tendría leídas, como Enríquez y Schweblin (subrayada vaya a saberse por qué motivo).
En la segunda página de esta novela se lee: “…(o de cerrar este libro maldito y dárselo a alguien a quien odie),…”. Pucha, me pregunto a mí mismo, ¿es que ali-librarian me odia? ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, como para darle continuidad a las permanentes citas o intertextualidades de Acevedo a otras obras, la más evidente a “El resplandor” de Stephen King.
Voy a hacer mención a las intervenciones externas al texto. Dentro del juego al que se nos invita, de entrada nomás (y esto lo sabremos más adelante) no sabremos si nosotros también percibimos el error o si lo vimos por el llamado de atención externo.

Hay otra palabra también subrayada, “nobeles”, que no logro discriminar si lo está por pensarse como un error ortográfico o por la curiosidad de referirse a los premiados de ese modo.
Para sintetizar, el correr de las páginas me pendulaba del entretenimiento atractivo al desinterés mayúsculo.

Qué opina Instagram de Matilde debe morir

Matilde debe morir, en manos de Cecilia Bona y Por qué leer:

Matilde debe morir en Tik Tok: